La energía eléctrica es un servicio básico y necesario, es por ello que las empresas de electricidad están orientando todos sus esfuerzos en la búsqueda e implantación de soluciones amplias y automatizadas, capaces de manejar de forma sistemática y consistente, la problemática asociada a las pérdidas de energía eléctrica.

Con el objetivo de estar más cerca de sus clientes y prestar un mejor servicio, han decidido incorporar la tecnología AMI, Infraestructura de Medición Avanzada, (Advanced Metering Infrastructure, por sus siglas en inglés).

Pero, ¿qué es la Tecnología AMI?

Es una tecnología habilitadora que permite incrementar la eficiencia en el proceso de medición de las empresas eléctricas, es decir, son todas las redes y sistemas que miden, recolectan y analizan el uso de la energía. 

Es importante mencionar que esta tecnología es capaz de gestionar toda la información recolectada y tomar decisiones.

¿Cuál es la diferencia con la medición tradicional?

La infraestructura tradicional de medición presenta varias deficiencias, entre estas está la alta posibilidad de robo de energía y manipulación por personas no autorizadas, no proporcionan información de la forma de uso de la misma, ni de los niveles de carga en tiempo real de los consumidores.

Ni las empresas que comercializan la energía, ni los usuarios que la consumen, tienen información suficiente.

En cambio, un sistema AMI proporciona a las empresas eléctricas las herramientas necesarias para medir la demanda de manera programada y el comportamiento de los consumidores, así como para mejorar sus procesos, es decir, brinda información de los parámetros de la energía.

¿Qué se está haciendo en México?

La Secretaría de Energía y la Subdirección de Programación de la CFE han impulsado iniciativas y lineamientos que han sido plasmadas en diversos documentos en donde se reconoce la importancia y el impacto de la problemática asociada a las pérdidas de energía eléctrica en el sistema eléctrico nacional y se definen directrices, estrategias y acciones para que la CFE y los organismos reguladores de energía se coordinen y sumen esfuerzos para reducir el nivel de pérdidas totales.

Incorporación de Tecnologías Avanzadas de Medición

La medición es un proceso clave de los sistemas de energía eléctrica que permite, a las empresas prestadoras del servicio, cuantificar la cantidad de energía que se genera, transmite, distribuye y se factura.

La tecnología AMI permite realizar mediciones remotas, detección de fallas, detección de pérdidas de energía, control de carga, generación distribuida, entre otras, lo cual se traduce en diversos beneficios tanto para las empresas de electricidad, como para los usuarios del servicio eléctrico.

La generación de información sirve para que los usuarios puedan modificar sus hábitos de consumo, lo que se traduce en un mejor uso de la energía eléctrica, teniendo como consecuencia beneficios económicos y ambientales, tanto para la empresa como para el consumidor.

Gracias a esto se pueden reducir las pérdidas, el robo de energía y se puede establecer una mejor comunicación entre cliente y los prestadores de servicio.